Tips para mejorar tus finanzas personales

Tener un mejor control sobre el manejo del dinero y saber en qué lo gastas contribuirá a mejorar tu calidad de vida. 

¿Te sientes estresado porque tus ingresos son variables? Es probable que la incertidumbre de vivir de las comisiones te haya hecho sentir inseguro en más de una ocasión; sin embargo, esto no tiene que ser así: La clave para no depender del vaivén de temporadas de vacas gordas o flacas consiste en tener una buena administración de tus finanzas personales.   

    Tener un mejor control de tu dinero y conocer a detalle en qué lo gastas te ayudará a llevar una vida más tranquila y, sin duda, a que tus finanzas personales se mantengan en orden, aun cuando tus ingresos no sean fijos. Mantener una adecuada planeación financiera también mejorará tu calidad de vida, te ayudará a alcanzar tus objetivos y a mejorar tus relaciones personales. 

     Recuerda que el manejo del dinero impacta significativamente en distintos ámbitos de nuestra vida. Si todavía no tienes un plan definido sobre cómo administrar tu dinero, hoy es un buen momento para identificar cómo están tus finanzas personales y establecer prioridades.  

Consejos básicos 

     ¿Por dónde comenzar? A continuación, te damos algunos tips que te serán de gran utilidad: 

  1. Elabora un presupuesto. Identifica, clasifica y registra tus gastos fijos y variables, así como el monto de cada uno. Anota también tus ingresos, aunque sean variables, para que de esta manera tengas una medición promedio de las comisiones que recibes en un periodo determinado. 
  2. Haz un plan de ingresos. Analizar y monitorear el comportamiento de tus ventas te ayudará a hacerlas más predecibles. Revisa, por ejemplo, cuántas llamadas haces, el número de citas y la cantidad de prospectos que tienes en relación con los resultados concretos. 
  3. Asígnate un sueldo mensual. Conocer la cantidad promedio de tus ingresos anuales y tus gastos personales y familiares te permitirá definir un sueldo que se ajuste a tu presupuesto. 
  4. Evita gastar tus comisiones antes de recibirlas. Es probable que gastes tus ingresos antes de recibirlos, lo cual es un error que puede generarte estrés. Lo recomendable es que destines los recursos una vez que los tengas en tus manos. 
  5. Elimina gastos innecesarios. En momentos de escasez, una buena medida para equilibrar los gastos, consiste en reducir o desechar aquellos que no son prioritarios, como bebidas o botanas, por ejemplo. 
  6. Paga deudas. Haz un listado de lo que debes y asigna una cantidad determinada para ello dentro de tu presupuesto. 
  7. Construye un fondo de emergencias. Tener un colchón financiero te dará mucha tranquilidad para hacer frente a imprevistos o situaciones inesperadas. 

     Tener finanzas personales sanas es un proceso que requiere disciplina, constancia y dedicación, pero que indudablemente nos llevará a alcanzar nuestras metas y formar un patrimonio. La clave está en priorizar nuestras necesidades. Y tú, ¿ya comenzaste? 

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